MENU

El maestro de Petersburgo – J. M. Coetzee

Leyendo esta novela sobre la búsqueda que emprende Dostoievsky de su hijo muerto (de su memoria, de su legado, de su desatendida responsabilidad como padre, de las razones de su muerte) me ha venido a la memoria una frase de Tom Waits: El mundo es un lugar infernal, y la mala escritura está destruyendo la calidad de nuestro sufrimiento. Bueno, pues si alguna vez te parece que tu sufrimiento es monótono, superficial o adocenado te recomiendo una zambullida en las muchas y variadas capas del dolor del protagonista. Coetzee también perdió a su hijo con la edad del de El maestro de Petersburgo, así que habla de primera mano. Lo admirable es cómo logra sobreponerse a él para desmenuzárnoslo con tanta viveza. PD: si vas a comentar, cuidadito con los spoilers, que sólo llevo un tercio leído. El maestro de Petersburgo.
Read More ›

Las fuentes de donde bebe Tom Waits

Documental 'Tom Waits DVD Jukebox' sobre sus influencias literarias y musicales.
Read More ›

Mis coplas favoritas para estas fiestas. Entrega 2: Christmas Card From a Hooker in Minneapolis

Eh, Charley, estoy preñada y vivo en la calle 9, encima de una librería más allá de Euclid Avenue. Dejé la droga, dejé el whiskey, y mi hombre toca el trombón y trabaja en la carretera. Dice que me quiere aunque el niño no sea suyo, que lo va a criar como si lo fuera. Me dio el anillo de su madre y me saca a bailar cada sábado. Y eh, Charley, me acuerdo de ti cada vez que paso por una gasolinera, por toda esa grasa que llevabas en el pelo. Aún tengo ese disco de Little Anthony & The Imperials pero alguien me robó el tocadiscos, ¿qué te parece eso? Eh, Charley, casi me volví loca cuando trincaron a Mario. Me volví a Omaha a vivir con mis padres, pero todos los que conocía estaban muertos o en prisión, así que regresé a Mineápolis, esta vez creo que me quedo. Eh, Charley, creo que soy feliz por primera vez desde mi accidente, ojalá tuviera todo el dinero que gastábamos en droga. Me compraría un lote de coches usados y no vendería ninguno, simplemente conduciría uno cada día según me sintiera. Por Cristo, Charley, ¿quieres saber la verdad? No […]
Read More ›